Antonio López, fotografÃa al óleo
Sólo os dejo un cuadro hiperrealista del autor, llamado “Gran vÃa”, para que lo degustéis, y un par de enlaces.

GalerÃa en Artelibre.
Antonio López, en Wikipedia.
Sólo os dejo un cuadro hiperrealista del autor, llamado “Gran vÃa”, para que lo degustéis, y un par de enlaces.

GalerÃa en Artelibre.
Antonio López, en Wikipedia.
Enrico Fermi
Enrico Fermi fue un fÃsico italiano de principios de siglo XX creador del primer reactor nuclear y el desarrollo de la teorÃa cuántica. Desde joven era muy bueno resolviendo problemas fÃsicos teóricos y gozaba de una memoria prodigiosa. Estudio en la Universidad de Pisa y dio clases en Florencia y Roma. Tras esto se dedicó a la investigación en el campo de la fÃsica nuclear y cuántica.
En 1927 se convirtió en profesor de la Universidad de Roma, yendo algunos años después a Michigan, a dar cursos universitarios de verano. A partir de 1930 pasó sus veranos en Estados Unidos, trabajando, investigando y dando conferencias, en Universidad como las de Stanford, Chicago y Columbia.
En 1942, Fermi consiguió la primera reacción en cadena controlada de una fisión nuclear, creando asimismo la primera “pila nuclearâ€?? en Chicago. Durante la segunda mitad de la Segunda Guerra Mundial, Fermi trabajó en Estados Unidos, en la base de “El Ã??lamoâ€?? en el desarrollo de la primera bomba atómica dentro del proyecto Manhattan. En 1983, fue galardonado con el Premio Nobel de FÃsica, por sus descubrimientos sobre nuevos elementos radioactivos y el uso de las radiaciones de neutrones. Además, en su honor encontramos el Premio Presidencial Enrico Fermi, los fermiones, el elemento quÃmico Fermio.
El fÃsico, tras trabajar durante años en sus investigaciones y como profesor en la Universidad de Chicago, murió de cáncer en 1954 a la edad de 54 años en la ciudad de Chicago.
Pero uno de los aspectos más curiosos e interesantes sobre Enrico Fermi, era su capacidad de resolver problemas con muy pocos datos. Para hacernos una idea, se cuenta que calculo la fuerza de una explosión por la distancia recorrida por unos papeles que mantenÃa en su mano. Encontramos de este modo y en su honor diversos conceptos llamativos, como el “problema de Fermiâ€??. Este problema plantea la pregunta de “¿Cuántos afinadores hay en Chicago?â€??.
Fermi se basó en los siguientes suposiciones:
- Suponiendo que en Chicago viven cinco millones de personas.
- Que viven dos personas por casa de promedio.
- Que una de cada veinte casas tiene un piano afinado regularmente.
- Que se debe afinar un piano una vez al año.
- Que el tiempo que se tarda en afinar un piano ronda las dos horas.
- Y que el trabajo de un afinador conlleva 8 horas, durante 5 dÃas cada semana, y 50 semanas cada año.
A partir de estas suposiciones, Fermi calculó de la siguiente manera la cantidad aproximada:
(5.000.000 personas) / (2 personas/casa) * (1 piano/20 casas) * (1 afinación por piano por año) = 125.000 afinaciones por año.
50 semanas * 5 dÃas * 8 horas = 2000 horas al año,
(2000 horas/año) / (2 horas/afinación) = 1000 afinaciones por año.
125000 afinaciones anuales en Chicago / 1000 afinaciones por año y afinador =
125 afinadores.
Este calculó, pese a ser impreciso, lo es por las suposiciones desde las que se parte. Sin embargo, este método es usado por los cientÃficos por su simpleza ante problemas que no necesitan de la precisión de datos que facilitarÃa un calculo exacto.
En definitiva, Enrico Fermi fue una de esas mentes maravillosas que demostró que un pensamiento veloz y una buena dosis de lógica son igualmente válidas que una grandÃsimas cantidad de datos exactÃsimos susceptibles de contener errores totalmente exactos.
Edward Cummings

“La literatura estadounidense rebosa grandes autores”. Aunque esta afirmación puede oÃrse a menudo, no es muy común que los profanos en literatura sean capaces de nombrar alguno de los grandes autores norteamericanos no actuales. Esto es, quizás, por la falta de divulgación que sufre la literatura inglesa, y sobre todo la norteamericana, en la educación española.
Uno de esos autores norteamericanos que casi todos desconocemos es Edward Cummings, un poeta, ensayista, dramaturgo y pintor norteamericano de Massachussets. Nació en 1894, y estudió en la Universidad de Harvard, especializándose en “Griego y otras lenguas�? y licenciándose Magna Cum Laude.
Tras terminar sus estudios, ya en Nueva York, compartió trabajo y arte con pintores y escritores punteros de la época, y al estallar la Primera Guerra Mundial, partió a Francia, donde trabajo como conductor de ambulancias hasta su detención y envió a un campo de concentración en 1917, a la espera de un interrogatorio. Su estancia en el dicho campo se postergó durante tres meses que marcaron claramente a Cummings.
Aunque ya habÃa publicado varias obras en colaboración con otros autores, su primer libro fue la novela “La habitación enormeâ€?? en 1922, cuyo argumento usaba como base la experiencia sufrida durante su detención en Paris. Más adelante, un año después, publicó “Tulipanes y Chimeneasâ€??, su primer libro de poesÃa, tras el cual, marchó de viaje por Europa: España, Portugal, Italia y Francia, viviendo largos periodos en este último. Finalmente, se estableció en Nueva York. Este periodo dio su fruto en 1925, con el libro “Poemas XLIâ€??.
Continuó su producción artÃstica con “Elâ€?? en 1927, una obra de teatro en prosa y verso; “CIOPWâ€?? en 1931, un libro de dibujo; “Eimiâ€?? un diario que relata su viaje a la URRS; “Poemas completosâ€?? en 1938; “i: seis anticonferenciasâ€?? en 1953; “Poemas, 1923- 1954â€?? en 1954 y “95 poemasâ€?? en 1958, por citar algunos de los tÃtulos de su obra.
Aunque Cummings comenzó usando técnicas de composición poética bastante tradicionales, con el tiempo logró convertirse en un referente innovador y original. A partir de 1950, sus poemas pasan a ser una colección sorprendente y original, basada en su genialidad y su falta de respeto a las normas básicas. Una de sus caracterÃsticas básicas era el uso de la puntuación y las mayúsculas, ya que usaba ambas cosas a su antojo, sin tener en cuenta el lugar de puntuación esperado. Algunos de sus poemas solo tomaban sentido al leerlos en voz alta, puesto que su lectura silenciosa podÃa hacer complicada su comprensión. Todo esto y su increÃble facilidad de armar poemas a partir de ritmos de jazz o conversaciones, le convierten en uno de los referentes de la poesÃa norteamericana.
Durante su vida, Cummings recibió multitud de premios, como por ejemplo el Guggenheim Fellowship (dos veces, en 1933 y en 1951), el Shelley Memorial (1944) o el Dial (1925).
Edwuard Cummings escribió,
�?Me parece a mi que si tú y yo debemos elegir entre dos cursos de pensamiento o de acción, debemos recordar nuestra muerte y tratar de vivir de tal manera que nuestra muerte no le traiga placer a nadie�?.
Amos Oz, un hombre de paz en un mundo de lobos
A continuación, un fragmento de un discurso suyo, dado el 1 de octubre de 2005 durante una recepción:
“El mal tiene un olor inconfundible. Asà como es enormemente difÃcil definir la verdad, pero muy fácil detectar una mentira, a veces puede resultar difÃcil definir el bien, pero el mal desprende un olor inconfundible; cualquier niño sabe lo que es el dolor. Por consiguiente, cada vez que causamos dolor a otra persona de manera deliberada, sabemos lo que estamos haciendo. Estamos haciendo el mal.
Sin embargo, los tiempos modernos han cambiado todo eso. Han difuminado la clara distinción que hacÃa la humanidad desde su más tierna infancia, desde el Edén. En algún momento del siglo XIX, no mucho después de que muriera Goethe, entró en la cultura occidental una nueva forma de pensamiento que dejaba de lado el mal, que incluso negaba su existencia. Aquella innovación intelectual se llamaba Ciencia Social.
Para los nuevos practicantes de la psicologÃa, la sociologÃa, la antropologÃa y la economÃa, seguros de sà mismos, exquisitamente racionales, optimistas y totalmente cientÃficos, el mal no tenÃa importancia. En realidad, tampoco la tenÃa el bien. TodavÃa hoy, algunos especialistas en ciencias sociales, sencillamente, no hablan del bien ni del mal.
Para ellos, todas las razones y acciones humanas son consecuencia de las circunsÂtancias, que muchas veces se escapan a nuestro control. “Los demonios”, decÃa Freud, “no existen, del mismo modo que no existen los dioses; no son más que productos de la actividad psÃquica del hombre”. Estamos dominados por nuestro entorno social. Desde hace unos 100 años nos dicen que sólo nos mueve el interés económico, que somos meros productos de nuestras culturas étnicas, que no somos más que marionetas de nuestros propios subconscientes.
En otras palabras, las ciencias sociales modernas fueron el primer intento serio de eliminar el bien y el mal del escenario humano.”
Biografia de Amos Oz | Wikipedia
Os voy a contar una cosa sobre matemáticas y ciencia. Sé que estos temas os suelen aburrir, porque no os gustan. Pero, detrás de todo genio, hay una historia, y por eso, hoy os voy a hablar de un genio.
El caso es que hoy leÃa un artÃculo sobre “La mente más maravillosa del Siglo XXâ€?? en referencia a aquella pelÃcula llamada a “A Beatifull Mindâ€?? [IMDB]. En realidad, resulta que la mente más maravillosa del siglo XX para el autor del artÃculo es Kurt Gödel. Este hombre fue matemático coetáneo, colega y compañero de Einstein (que a este hombre seguro que sà lo conoceis). De hecho, Einstein dijo “Si voy a mi oficina es únicamente para tener el privilegio de volver luego a casa paseando con Gödel“. En realidad, Gödel era el único que podÃa seguir a Einstein en sus interminables charlas sobre fÃsica, matemática y cosmos; charlas, que con los años marcaron un hito por ser irrepetibles.
Gödel enunció su Teorema sobre la Incompletud, que a grandes rasgos se refiere a que “existen cosas que son ciertas y que no pueden probarse o bien existen cosas que pueden probarse y no son ciertas”. Lo mejor de todo esto es que no solo enunció su teorÃa sino que la probó con todas las de la ley. Ya sé que muchos no entendeis ésto (yo aún no lo entiendo del todo, pero explico lo poco que comprendo al final *), pero ahora es cuando viene lo interesante.
Alrededor de este hombre se ha creado una historia dramática. Sufrió persecución nazi y viajó por ello a los EEUU, justo después de que un estudiante nazi asesinara al fundador del Circulo de Viena, Moritz Schlick mentor y amigo de Gödel. Una vez en los Estados Unidos, Gödel sufrió secuelas psicológicas traumáticas: depresiones constantes, paranoia, manÃa persecutoria, etc.
Aunque como se puede ver, Gödel no tenÃa una vida tranquila precisamente, sus enunciados tuvieron una repercusión enorme. Además se tiene que tener en cuenta que Einstein recurrió a Gödel para apoyarse en enunciados matemáticos para construir su Teoria de la Relatividad General y las ecuaciones sobre el Campo Gravitatorio Universal.
Gödel murió en 1978, tras una fuerte recaÃda en su estado mental. Su mujer cayó enferma y tuvo que ser trasladada al hospital. Durante ese tiempo, Gödel se convenció a sà mismo de que habÃa una conspiración contra él, por lo que se negó a probar bocado. Murió de inanición, con 30 Kg de peso, en Princeton, en 1978.
Todo ésto, me ha llevado a pensar que siempre, siempre, siempre, las mentes maravillosas tienen vidas complicadas. Creo que fue Lowachevski quien dijo: �?La inteligencia te conduce inevitablemente hacia la desgracia y la locura del mismo modo que la desgracia y la locura despiertan la inteligencia�?.
* El Teorema de la Incompletud se refiere a que hay cosas indemostrables pero que son totalmente reales y ciertas, por lo cual se justifican las verdades que escapan a la ciencia razonada.
JesúsR
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